Me levanté un día con ganas de comerme el mundo y creo que, durante todo este tiempo lo único que he conseguido ha sido comerme el suelo. Creo que estoy en el punto exacto donde jamás quise estar. En el kilómetro cero donde no pasa el aire, el corazón se revuelve y tu cabeza mezcla recuerdos y fantasías. Donde ya no sabes distinguir la realidad de lo que querías que pasase. Donde ya no hueles, donde ya no oyes, donde ya no hablas, donde solo puedes notar con tu cuerpo que realmente nadie está contigo, que nadie te agarra del brazo o de la mano, que estás solo. La seguridad de la que gozaba se desvaneció, hizo lo que yo jamás tuve agallas para hacer, huir de todo esto, comenzar de nuevo y olvidarme de todo lo que me ha ido rodeando todos estos años que solo logró conducirme a donde estoy ahora, a este kilómetro cero.
Twitter: @Rober09Moreno
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