Sentí la hoja de una espada
clavándose en mi pecho.
Notéla abrirse, la noté violada,
y quedé pensando
en qué podría haber hecho
para tener que sufrir tanto.
El vaho de mis adentros
empañaba menos el cristal,
comenzóme a imaginar encuentros
con aquel que vería
cuando no volviese a despertar
y mi alma llevaría.
Recordé mi apreciada vida,
nostalgia plena en un segundo.
Pero no encontré cabida
en, creí envidiado corazón,
de este receloso mundo
donde perdí mi misión.
He aquí, me encuentro inerte,
con el alma en la mitad del cuerpo
mereciendo el silencio de la muerte.
Twitter: @Rober09Moreno
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